sábado, 11 de abril de 2009

Bautizados en su Espíritu









Sin duda que uno de los eventos más importantes en un Avivamiento y en la vida de todo cristiano es el Bautismo en el Espíritu Santo y veo que muchos tienen interrogantes y preocupaciones válidas y honestas sobre el tema que ameritan ser respondidas desde una perspectiva que sea lo menos sesgada y prejuiciada posible.

Pero, ¿a qué se refiere la Biblia cuando habla de bautismo?

Vine, en su Diccionario Exegético de Palabras del NT, (no te asustes, solo se trata de un excelente lingüista, acudimos a él porque el Nuevo Testamento fue originalmente escrito en griego) nos dice que Baptisma (en griego) consiste en el proceso de inmersión, sumersión, y emergencia ( viene de bapto, mojar, empapar). Se usa: (a) del bautismo de Juan, (b) del bautismo cristiano, (c) de los abrumadores sufrimientos y juicio a los que se sometió voluntariamente el Señor en la cruz (p.ej., Lc 12.50); (d) de los sufrimientos que iban a experimentar sus seguidores, no de un carácter vicario, sino en comunión con los sufrimientos del Señor de ellos. Algunos mss. tienen esta palabra en Mt 20.22,23; se usa en Mc 10.38,39 con este significado.

Otro nombre para bautismo es Baptismos en distinción a baptisma, la ordenanza, se usa del lavamiento ceremonial de artículos (Mc 7.4, 8, en algunos textos; Heb 9.10; una vez en un sentido general, Heb 6.2).

También estaba el verbo Baptizo bautizar, primariamente forma frecuentativa de bapto, mojar. Se usaba entre los griegos del teñido de vestidos, de sacar agua introduciendo una vasija en otra más grande, etc. Plutarco la usa de sacar vino introduciendo la copa en el cuenco Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.

Ok, ya podemos darnos una idea de lo que significaba en ese tiempo para ellos eso de bautizar y no es difícil entender que la idea era de sumergir algo o a alguien en agua o en cualquier otro líquido, así que ser bautizado en el Espíritu Santo significa sin duda ser sumergido en Él.

La idea de un poco o un chorrito de agua derramada sobre alguien queda afuera ante este testimonio, se necesita mucha o una cantidad suficiente de agua para poder ser sumergido, la idea de los griegos es muy buena (sacar agua introduciendo una vasija en otra más grande) ¿Tú nunca lo has hecho? Sacar vino introduciendo la copa en el cuenco, práctico y fácil ¿verdad?
Ahora bien, veamos lo que dicen las Escrituras:

Juan el bautista dijo lo siguiente de Jesucristo: "Yo a la verdad os bautizo en agua (en el río Jordán) para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego." Mateo 3: 11
El mismo Juan también dijo en Juan 1: 33: "Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo".

Y también dice la Biblia: "Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados". Juan 3: 23

Resulta bastante obvio que para Juan el Bautista quien bautizaba (sumergía) en agua a los que se arrepentían de sus pecados la idea de bautizar tenía una imagen muy clara: un río, o un lugar con suficiente agua como para poder efectuar la inmersión o sumersión de una persona en dicho elemento. Si quieres puedes Ezequiel capítulo 47.

Ahora bien, para los cristianos evangélicos resulta difícil aceptar la idea de un bautismo con una pequeña aspersión de agua pero al mismo tiempo no piensan que para que se efectúe un bautismo en el Espíritu Santo, este mismo tiene que estar allí a plenitud (la Biblia habla de llenar la casa, el tabernáculo, el templo, etc.) en ese lugar.

En Hechos 1: Jesús resucitado manda a sus discípulos a no dejara Jerusalén, que tenían que esperar la promesa del Padre y para describirla cita asombrosamente las palabras de Juan el bautista pero invierte los términos: "Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días".

Perdónenme si tengo que exclamar: ¡Guau, tremendo, que bárbaro mis hermanos!
Me asombré más aun cuando leí en Hechos 2: 2 y 4 que en el día de Pentecostés, la casa donde estaban los discípulos reunidos fue llena antes que las personas. ¡Oh my God!

"1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo" Hch 2.1-4

Sabes, hace unos 5 años cuando asistí por primera vez al entonces llamado Congreso de Avivamiento en Bogotá, hubo algo que sentí allí y me tenía sobrecogido y asombrado, todo el lugar, la atmósfera toda de aquel recinto estaba llena (ungida) del Espíritu de Dios. En la medida que se alababa, mientras los Pastores Rodríguez, predicaban, las aguas subían más y más y yo oraba, clamaba en una oración que para alguien con más de 20 años en el evangelio, bautizado en el Espíritu y hablador de lenguas resultaba muy extraña: Dame a ti, dame a ti, sollozaba yo aquella noche, no entendía porqué pedía así hasta que de pronto me di cuenta que yo lo estaba pidiendo a Él, yo quería, necesitaba desesperadamente al Espíritu de Dios, que viniera, que me llenara, que me cubriera, era verdadera sed de Él lo que sentí esa noche. ¡Tremendo mis hermanos!

¿Una ocasión o evento muy especial? No, mis hermanos, lo seguimos experimentando en cada servicio o cada vez que vamos a nuestro lugar secreto y lo llamamos.

El etíope, después de escuchar y creer la buena noticia le dijo a Felipe al llegar a un lugar con suficiente agua: "Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?" Hechos 8:36

Cuando llamamos al Espíritu Santo al lugar donde estamos, Él viene en persona, Jesús afirmó que no nos dejaría solos, que enviaría a otro Consolador (Parákletos en griego) palabra que significa: Alguien a quien tú llamas para que venga a tu lado, Vine (¿recuerdas el lingüista) dice que el verbo griego paraklesis significa: llamamiento a lado de uno (para, al lado; kaleo, llamar) Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.

Si le preparamos un lugar, si le llamamos a Él, si le esperamos y recibimos como quien Él es, el Espíritu Santo vendrá a ese lugar y si seguimos su guía y dirección, llenará el lugar tal como antes llenaba el tabernáculo o el templo y todos podremos ser llenos.

Sabes, nadie se ahoga en poca agua, muchos no son llenos porque en vez de llamarlo a Él se desviven y se frustran pidiendo un don determinado, ¿sabes? una cosa son los dones del Espíritu y otra el mejor de los dones ¡el Espirítu mismo!

Si hay aguas y estas suben, pídele a Jesús el bautista (¿me permiten ese término? Juan dijo que Jesús nos bautizaría) que te sumerja, que te meta tan profundo que todas sus ondas pasen sobre tí, ¿sabes que pasa cuándo estás en medio de un río profundo y poderoso? pues que te ahogas, te sumerges, ya no hay fuerzas, no puedes luchar, no puedes ir a donde quieras, el río te lleva a tí y no tú al río y el río de Dios es Dios mismo, te llenará de su vida y salud, te revelará su amistad y su amor.

Jesucristo bautízame en tu Espíritu, lléname hoy otra vez, Espíritu Santo ven. Padre, recibo tu promesa en el nombre de Jesús. Amén

NOTA: Este material solo podrá ser reproducido citando a su autor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios te bendiga hermano. Me alegra saber que estas de nuevo en la blogòsfera. Te recomiendo que visites la secciòn "Eternidad" de tigrero que està referida a todos lod temas de caràcter religioso y cristiano.

Pastor Enrique dijo...

Gracias Alí, mi hermano Dios te bendiga, ya estuve por tu blog y encontré cosas muy interesantes.
Tu hermano Enrique.