sábado, 13 de junio de 2009


LLAVES PARA ENTRAR EN LA PRESENCIA DE DIOS

1. Encuentre un lugar a solas, lejos de toda distracción

Jesús lo llama el lugar secreto, es cualquier lugar donde puedas estar con Él sin interrupciones ni distracciones. Si estás rodeado de gente no tendrás libertad en tu espíritu porque estarás escuchando a las personas y no a Dios.

Jesús comprendió la importancia de separarse a sí mismo de las distracciones del mundo. Cuando quería hablar con su Padre, Él se apartaba e iba a una montaña o a un jardín.

¿Quieres disfrutar de libertad en la oración, tener progresos y efectividad en tu vida de oración y recibir respuestas a tus peticiones? Encuentra un lugar tranquilo para estar solo en la Presencia del Dios.

2. Espere tranquilamente por la Presencia del Señor

Aprenda a hacer conocer su presencia por el Señor esperando hasta sentir que Él está cerca. Ud. podrá preguntar ¿Qué pasa si no sucede? No se preocupe, Dios siempre está listo esperando que su corazón y su mente estén a tono con Él.

Llámelo por su nombre, Espíritu Santo, (la palabra Consolador significa alguien que tú llamas para que venga a tu lado) y espérelo, cuando llegue se hará sentir y Ud. lo sabrá, si discierne alguna dificultad, clame y declare el poder de la Sangre de Cristo, la Sangre llama al Espíritu. Moisés, Ezequiel, y otros profetas esperaron por la Presencia de Dios con paciencia, calma y serenidad, Ud. también puede hacerlo. Espere, esperar es el secreto, no salga de allí hasta que no sienta que llegó.

3. Ponga música de adoración

La experiencia es que la música de adoración cambia todo. Al poner esta música encontramos que en pocos minutos estaremos envueltos en la preciosa Presencia del Espíritu Santo y todas las otras influencias son quitadas. Al terminar cada CD, las canciones y las melodías fluyen desde nuestro corazón.

Es esencial que la música que Ud. ponga sea especialmente escrita y producida para la adoración, hay música ungida que Ud. aprenderá a reconocer. Pablo escribió: “Hablando a ustedes mismos en salmos e himnos y canciones espirituales, cantando y haciendo melodía en sus corazones al Señor. “ Efesios 5: 19.

4. Dependa totalmente de Dios

Cuando se depende de nuestros propios recursos, la mayoría de la gente confronta problemas para tener una oración efectiva. El teléfono o el timbre de la puerta suenan, los niños gritan, el perro comienza a ladrar, nuestro estómago dice que tenemos hambre, o comenzamos a pensar en cosas que debemos hacer y nuestras ideas vuelan en distintas direcciones. Comenzamos a

Bostezar y sentimos somnolencia en el momento en que estamos en nuestras rodillas y comenzamos a orar, todo esto sucede, Ud. no es el único que ha pasado por esto pero, todo lo que Ud. necesita es la ayuda de Dios en su vida de oración.

David decía: “Hazme andar por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito” y también “Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino. Salmo 119: 35 y 37

En otras palabras, “Señor, no puedo hacerlo por mí mismo, ¿puedes ayudarme?”

Entonces viene el momento en que debemos morir a nosotros mismos y rendirnos totalmente al Señor. Recuerde que el Señor manifestó estar cansado de oraciones huecas cuando le dijo a los hijos de Israel: “Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Isaías 1: 15

El Señor no escuchaba porque la carne no puede agradar a Dios, nosotros necesitamos decir: “Espíritu Santo, yo no puedo orar, ayúdame, ora a través de mí. Espíritu Santo, yo no puedo orar en mis propias fuerzas, ayúdame a adorar a mi Padre como Él merece ser alabado y adorado.” Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Juan 4: 24

5. Ábrase al Señor

Dios conoce nuestro corazón. Es inútil tratar de impresionarlo con palabras elocuentes o buenas obras cuando nos postramos en su Presencia. En sus propias palabras, compártale al Señor sus más profundos deseos y debilidades porque Él responderá a un corazón que es tierno y abierto delante de Él. Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” Salmo 51: 17

El Salmo 32:5-6 dice: Te manifesté mi pecado, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones al Señor; y tú perdonaste la culpa de mi pecado. Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado.”

Háblele al Señor de lo que está en su interior, Ud. puede expresarle las angustias y ansiedades de su corazón y sus dolores más íntimos, Él no fallará en su misericordia.

Reconozca como pecado lo que Él le muestre, acepte las órdenes y guianzas del Espíritu Santo, pida sensibilidad a Él y obediencia, mucha obediencia y prepárese tener con Él no solo una cita sino una relación en la cual Ud. se apegará a Él y Él se apegará a Ud. y de tal relación fluirá la Unción que es el Poder de Dios y Dios en su Poder.

Pastor Enrique Bustillos

Basado en una carta del Pastor Benny Hinn